Ponte el hábito de escribir

Actualizado: 25 de ago de 2018

Una de las resistencias que más me encuentro al inicio de mi #curso es la de empezar a #escribir. Empezar a escribir para algunas alumnas suena a empezar a hacer ejercicio, dejar de fumar o empezar a sustituir el pan por las verduras. Algo que todas sabemos que deberíamos comenzar a hacer cuanto antes por sus beneficios pero que a estas alturas ya sabemos que ain’t gonna happen.

Escribir* – sustituya aquí escribir por grabar en audio o bocetar, lo que le sea más conveniente a su proceso creativo - ya sea a boli en una libreta o en un documento de word, es la parte fundamental de la creación del texto .

Escribir es el equivalente a los cimientos de la casa o los huevos de la tortilla. Sin lo primero no puede existir lo segundo. En la entrevista previa a la inscripción a mi curso hago especial hincapié en este punto: vas a tener que escribir. Cinco minutos cada día. Pero vas a tener que escribir cada día. ¿Por qué me pongo tan militar con este tema? Porque cuando un cómico o cómica no dedica un rato a escribir SE NOTA.


Se nota porque no tiene seguros los remates, tartamudea, balbucea, mira al horizonte haciéndose el “loquito” cuando evidentemente está buscando mentalmente un remate gracioso que tenía que haber encontrado en su casa, antes de venir a actuar. Se nota porque suelen arrancar risas reconociendo lo mediocre en lugar de con sus chistes. ‘Esto en mi cabeza tenía más gracia, jeje’ es el punch típico de este tipo de comediante. Es el “profesional” que o bien tarda millones de años en tener una hora de texto bueno, o bien no tarda nada porque te arma un unipersonal a base de ‘estoenmicabezaeragracioso’ y se regociza en, insisto, la mediocridad.

Días malos hemos tenido todas. Yo también he tenido que reconocer el fracaso encima del escenario más de una vez y también he arrancado risas de pena, muy a pesar mío. No hablo de esos días malos, hablo de la falta del hábito de escribir.


Si a nadie se nos ocurre que puedan existir arquitectos que se ganen la vida diciéndole a sus clientes ‘Yo no dibujo planos, yo voy con una idea y la desarrollo sobre el terreno según vea qué tal ese día’ ¿por qué hay quienes piensan que sí se puede una ganar la vida como monologuista no teniendo un mínimo hábito de escritura?


Entrenarse y mejorar nuestro método creativo es una responsabilidad hacia el público y hacia nosotras mismas.

Que cada día nos lleve menos tiempo sintonizar con nuestra imaginación nos deja más tiempo para aprender nuevas técnicas.





No hablo de escribir el chiste terminado. No me refiero a mover la mano de manera automática y que salga directamente el chiste que nos llevará a HBO. Hablo del simple y duro hábito de escribir todos los días.


A mis alumnes siempre les explico que es como ejercitar un músculo:

1. Al principio da mucha pereza.

2. Nuestro cerebro va a encontrar las mil y una excusas para postergarlo.

3. Nunca vamos a encontrar tiempo para hacerlo.


Mi respuesta ante ello:

1. Da pereza porque lo desconocido cuesta un poco al principio.

2. Porque tu cerebro reptiliano te está protegiendo de lo desconocido. Va a intentar que no salgas de tu zona de seguridad. Pero tú eres más lista que eso y sabes que debes seguir obligándote a escribir hasta que te encuentres rara el día que no lo hagas.

3. Si no tienes 5 minutos al día para escribir, no tienes vida. Así que no sigas leyendo. ¡Cierra este blog y vete a buscar ayuda!


Nota al margen: amenudo la resistencia a escribir viene dada por un miedo a vernos como seres "escribientes". Por prejuicios de los que no somos conscientes a veces nos cuesta muchísimo vernos efectivamente como un ser capaz de crear algo.


Los sabios del mundo de la creatividad y la salud mental llevan décadas facilitando técnicas, porque resulta que escribir a diario no solamente es bueno para tu #monólogo sino que también lo es para tu estabilidad emocional (que es un melón que no pienso abrir en este post aunque sí lo toco en mi curso). A continuación te explico dos para que vayas probando y acomodándolo a tu estilo:

  1. Las 3 páginas mañaneras, de Julia Cameron.

Es el ejercicio perfecto para empezar a adoptar el hábito sin presiones. Consiste básicamente en que lo primero que hagas cada mañana justo después de mear sea escribir 3 páginas. Lleva un rato, así que lo recomendado es levantarse un rato antes de lo habitual. Pero si no te apetece madrugar más aún, lo cual comparto totalmente, puedes hacerlo a tu manera en cualquier momento del día. Es recomendable que se haga a mano y tiene que ser del tirón. Sin pensar y sobre todo SIN JUZGAR. Lo que escribes en tus páginas matinales no tienes que volver a leerlo si tú no quieres. Y porque nadie más va a leerlo, ni siquiera tú, pueden empezar con un simple “pues nos han jodido! ahora resulta que tengo que madrugar más todavía para hacer estás puñeteras páginas de mierda, como no tengo nada mejor que hacer, por ejemplo dormir, no sé, diría yo…” y así sin parar hasta que llenes las 3 páginas de LO QUE TE PASE POR LA CABEZA. Deja tu catarsis fluir y guiar tu mano, saltar de tema en tema y si ahora escribo sobre que me duele el cuello y salto a que las cortinas están sucias ESTÁ BIEN. Recuerda, nadie lo va a leer NUNCA.

Otra cosa buena que tiene hacerlo a primerísima hora es que luego no arrastras ese pensamiento-culpa de ‘tengo que escribir y no me apetece’. Es como arrancarse la tirita de golpe. Con el paso de los días te pasará que lo harás tan automáticamente que a veces dudarás de haberlo hecho.


2. 5 minutos de reloj.


En este caso el límite en lugar de ser físico (3 páginas) es de tiempo (5 minutos). Te sientas con un par de papeles, o una libreta, te pones la alarma del móvil para que te avise en 5 minutos y empiezas a escribir tu opinión sobre lo que tienes a tu alrededor, literalmente: el color de las paredes ¿me gusta? ¿qué me inspira? pues me recuerdan al hospital donde falleció la abuela, y ese olor a desinfectante, y las Crocs de las enfermeras… Dejas que te lleve a donde sea y cuando te estanques ¿qué es lo siguiente que tienes alrededor? ¿un enchufe en la pared? Pues a ello: ¿cómo mierda funciona la electricidad? ¿es verdad que un relámpago se puede colar por ahí?¿por qué no aprovechamos la energía de los relámpagos? Seguro que los EEUU ya lo hacen en secreto… y así hasta que suene la alarma. Ahora, una vez esta suene estás en la obligación de no escribir más. Es un ejercicio para entrenar el músculo de la escritura. No te vayas a empachar, cogerle asco y no querer volver a hacerlo. Escribir un día durante 20 minutos porque estabas inspirada no compensa no escribir los 3 días siguientes. Porque este ejercicio no trata de eso, trata de CREAR EL HÁBITO (¿lo había mencionado?). En este caso sí es recomendable volver a leerlo en otro momento que tengas tiempo. Por el procedimiento que utilizamos es más probable que encuentres ideas disparadoras de futuros chistes que puedas aprovechar para desarrollar hilarantes rutinas.


Ahora cuéntame ¿qué te han parecido estos dos ejercicios? Escríbemelo en los comentarios. Te recuerdo que para poder comentar tienes que registrarte en la parte de arriba que dice Log In. Dime si ya has trabajo con alguno de estos métodos y qué resultados te ha dado.



¿Te gustan los monólogos? ¿Te gustaría verte en un escenario haciendo reír a montones de personas con tus ideas?


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"work, work, work, work, work"
Rihanna.
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folou mi
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© 2019 by Nuria Jiménez Comediante

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